Para cristalizar se necesita sobresaturar<\/strong> la disoluci\u00f3n, lo cual implica obtener una disoluci\u00f3n con una concentraci\u00f3n de solutos mayor a la que viene dada por su equilibrio termodin\u00e1mico, es decir, por su curva de saturaci\u00f3n.<\/p>\n Existen diferentes formas de alcanzar la sobresaturaci\u00f3n:<\/p>\n Si la solubilidad del soluto aumenta fuertemente con la temperatura<\/strong>, como ocurre frecuentemente con muchas sales inorg\u00e1nicas y sustancias org\u00e1nicas, una soluci\u00f3n saturada se transforma en sobresaturada disminuyendo la temperatura por enfriamiento<\/strong>. Si la solubilidad es relativamente independiente de la temperatura<\/strong> como en el caso de sal com\u00fan, la sobresaturaci\u00f3n se puede conseguir\u00a0evaporando<\/strong>\u00a0parte del disolvente. Por \u00faltimo, si la solubilidad es muy elevada estos m\u00e9todos pueden no resultar adecuados, por lo que se recurre a a\u00f1adir un tercer componente,\u00a0lo que se conoce como cristalizaci\u00f3n por reacci\u00f3n o desplazamiento del equilibrio. El tercer componente puede actuar f\u00edsicamente dando lugar a una mezcla con el disolvente original en la que la solubilidad del soluto disminuye bruscamente, o bien se puede crear qu\u00edmicamente un nuevo soluto a\u00f1adiendo un tercer componente que reaccione con el soluto original para formar una sustancia insoluble. En determinados casos, se combinan ambos procesos (evaporaci\u00f3n y enfriamiento) para conseguir la sobresaturaci\u00f3n necesaria.<\/p>\n A continuaci\u00f3n se muestra c\u00f3mo alcanzar la sobresaturaci\u00f3n sobre curvas de solubilidad de (A. izquierda) compuestos cuya solubilidad var\u00eda significativamente con la temperatura y (B. derecha) compuestos cuya solubilidad no var\u00eda significativamente con la temperatura. Para los primeros, el enfriamiento es una buena forma de conseguir la sobresaturaci\u00f3n, mientras que para cristalizar los segundos es necesario concentrar la disoluci\u00f3n.<\/p>\n\n